Reformulemos Las Preguntas – Ismael Zamora
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Reformulemos las preguntas – Ismael Zamora

Aunque no son tantos los años que llevo en la docencia, todos y cada uno de ellos me encuentro ante la misma pregunta al llegar estas fechas: ¿el Técnico Superior en Enseñanza y Animación Sociodeportiva (antiguo TAFAD) es fácil o difícil?

Está pregunta no es solamente formulada por los alumnos/as, sino que reina también entre padres y tutores legales.

A mí, que me caracterizo por ser una persona tranquila a la que le gusta estudiar las diferentes alternativas, se me plantean varias opciones:

  • Si la respuesta a la pregunta sobre la facilidad/dificultad de estos estudios es afirmativa y les digo que los estudios son fáciles. Creo que predispongo al alumno a una relajación anticipada. Además, en caso de que presenten dificultades posteriormente como ¿afectaría esto a la seguridad personal del alumno/a?
  • En cambio, si la respuesta a esta dualidad que presenta la facilidad/dificultad de estos estudios es negativa y les digo que es una enseñanza que presenta muchas dificultades. ¿Estoy justificando el fracaso académico de algún alumno/a?

Ante de desvelar mi respuesta me gustaría compartir con vosotros algunos ejemplos de personas que demuestran que lo fácil o difícil es muy relativo.

Tenemos casos en nuestro propio país que son increíbles, por ejemplo, mencionar la gesta de Ramón Arroyo. Para aquellos que no le conocéis, es un hombre al que le diagnosticaron esclerosis múltiple y al que su propio médico le dijo que no andaría ni 200 metros seguidos. En 2013, finalizó el Ironman de Barcelona.

Otro caso espectacular es el de Pablo Pineda. Este joven malagueño es el primer licenciado universitario europeo con Síndrome de Down. Además, también es el primer actor español galardonado con la Concha de Plata al mejor actor en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

¿Dónde está la delgada línea de lo fácil y lo difícil? ¿Existen retos fáciles o difíciles? ¿O la pregunta está mal formulada?

Por todo lo anterior, no me veo capacitado para tomar una decisión categórica. Es más, a día de hoy, no sabría la respuesta a esa pregunta en ninguna de mis etapas académicas anteriores: bachillerato, Tafad, universidad, máster…

Lo que si tengo claro es que mi respuesta a su pregunta es siempre la misma: “¿Cuánta motivación tienes por estar aquí? ¿Te gustaría dedicarte a esta área en un futuro?”

En mi humilde opinión, creo que la formación profesional triunfa porque la personas que lo eligen se ven en un futuro en esa área, porque les motiva, porque quieren dedicarse a ello, etc.

Con todo, aquí ando ultimando mis últimos días previos al comienzo de curso. Leyendo la nueva orden de este Título de Técnico Superior en Enseñanza y Animación Sociodeportiva (Orden 16 de julio de 2018, por la que se desarrolla el currículo).

La cuál, no sé si será mejor o peor, más fácil o más difícil… Pero sé que la afrontaré con la motivación por las nubes y con la mochila cargada de ganas. Porque otro año más, vuelvo a trabajar en lo que más me gusta.

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