Reconstrucción Del Ligamento Cruzado Anterior. Tipos De Injertos.

Reconstrucción del Ligamento Cruzado Anterior. Tipos de injertos.

Cómo cita Sanchíz y Gomar (1992), el ligamento cruzado anterior conecta la parte posterior-lateral del fémur con la parte delantera-media de la tibia pasando por detrás de la rótula actuando como barrera frente a la traslación anterior de la tibia respecto al fémur, frente a la hiperextensión y frente a la excesiva rotación interna proporcionando estabilidad a la rodilla (junto al LCP, LLE y LLI) y una correcta biomecánica.

Tras la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla (LCA), se opta por la reconstrucción para así evitar una inestabilidad en el sujeto que le proporcione una inadecuada funcionalidad. Hey-Groves (1917), fue la primera persona en describir la reconstrucción intraarticular del LCA.

Tipos de injertos:

Basado en Rivera García (2010);

A) Autoinjertos:

1-Tercio Central del tendón rotuliano, conocido como hueso-tendón-hueso (HTH):

Siguiendo a Wilk el al. (2012) y a Vaquero, Calvo y Forriol (2008), podemos afirmar que el uso de esta técnica conlleva una mayor pronta recuperación y suele ser usada en deportistas con una alta actividad física.

2- Semitendinoso y recto interno (ST-RI):

Wilk et al. (2012) y Vaquero, Calvo et al. (2008), también comentan el uso de esta técnica en personas con menores demandas físicas y que requieren mayor elasticidad articular. Y aunque en determinados casos también se utiliza con deportistas de élite su proceso de recuperación es más tardía.

B) Aloinjerto:

1- Proviene de un banco de huesos. De un cadáver.

2- Pueden usarse el tendón rotuliano, el tendón de Aquiles, el tendón cuadricipital…

El aloinjerto presenta mayor lentitud en su recuperación, elevando el riesgo de roturas, el riesgo de transmitir una enfermedad infecciosa, o la posible aparición de reacciones inmunológicas. Aunque hay autores como Lee et al. (2010), que afirman que los resultados a corto plazo son similares. Vaquero, Calvo et al. (2008) afirman que existe una disfunción mecánica y aumento de inestabilidad de rodilla.

Repercusiones del tipo de injerto en la recuperación funcional del paciente (Van Grinsven et al. 2010, Lee 2010, citado por Rivera García, 2010):

Autor: Lamberto Conde Fernández
LCC. Actividad Física y Deporte
Máster en Entrenamiento Personal (UGR)
Presidente Sociedad Cooperativa, DOGESPORT.

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